HISTORIA


Los orígenes de Vinícola de Tomelloso se remontan al año 1986, cuando 28 familias de viticultores y elaboradores con bodega propia, deciden unirse para comercializar conjuntamente los vinos que, hasta la fecha, cada uno de ellos elaboraba en sus tradicionales cuevas. En el año 1988, deciden alquilar una bodega para hacer la elaboración conjunta de sus uvas, y en 1989 acometen las obras de una nueva bodega de elaboración. El espíritu que moverá a estos socios y a los que posteriormente se van incorporando, será el de ofrecer sus vinos en un formato diferente: un producto embotellado de alta calidad. Para ello, emprenden un proyecto de reestructuración de viñedo, renovando las plantaciones de viña Airén (variedad tradicional), así como, introduciendo nuevas variedades: Macabeo (Viura) y Sauvignon Blanc.

Ante la carencia casi absoluta de variedades tintas, comienzan las nuevas plantaciones de Cencibel (Tempranillo), Cabernet Sauvignon, Merlot, etc. Seguidamente, construyen una bodega de elaboración y crianza, dotándola de los medios técnicos más innovadores y siendo pioneros en la región en numerosos aspectos. En 1991 aparece su primer vino embotellado: AÑIL. Este vino blanco elaborado con uvas de la variedad Macabeo, va a suponer un nuevo concepto de los vinos blancos manchegos, creando una revolución en los embotellados de la región.

Poco después, aparece también su primer embotellado de vino tinto con la marca ABREGO y TORRE DE GAZATE, también con importante repercusión en el mundo del embotellado. Después, se incorporaron dos nuevas marcas ALSUR y FINCA CERRADA para cubrir segmentos de mercado en los que no se estaba presente y otros mercados internacionales. Desde hace unos años, Vinícola de Tomelloso ha iniciado una línea de embotellados de varietales, bajo el paraguas de la marca GAZATE, produciendo vinos monovarietales de Sauvignon Blanc, Chardonnay, Verdejo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah.

La bodega cuenta en la actualidad con un importante parque de barricas de roble francés y americano, donde envejecen nuestros mejores tintos, y una cueva donde se elabora un vino espumoso Brut Natural de alta calidad, bajo la marca MANTOLAN. Así, con el tesón y la fe de los socios de esta cooperativa, el número de botellas producidas por esta bodega ha ido creciendo año tras año, y sus marcas conociéndose fuera de la región y de nuestras fronteras. Hoy, nuestro objetivo sigue siendo ofrecer un vino de alta calidad, reconocido mediante numerosos premios en España y en los principales mercados internacionales, como Alemania, EE. UU. y China, entre otros.