Los inicios de la bodega se remontan a mediados del siglo XIX, cuando el vino se elaboraba en las bodegas privadas que los socios poseían en los subterráneos de sus propias casas. En 1986, un grupo de agricultores emprendedores se dejó llevar por el espíritu de innovación y el empuje de una región que en aquellos años empezaba a mostrar su gran potencial para la producción de vinos de corte moderno y gran calidad, gracias a unos suelos y climatología favorables. Con el horizonte de la calidad, decidieron unir sus esfuerzos y se creó Vinícola de Tomelloso, que se marcó el objetivo de producir, embotellar y comercializar vinos de calidad.